Esta usted en:

Gastronomía


La cocina tradicional de Arquillos ha sabido hacer propias las peculiaridades de los guisos de la comarca. De este modo la torta galianera de los pastores cocida en el caldo de unas piezas de caza da lugar aquí a las denominadas "gachas tortas". Comparte con otros pueblos de Jaén el popular "ajoharina", plato antiguo del comer diario que bien pudiera tener reminiscencias de las "pultes" romanas y de la "sajina" andalusí, a las que, venida de América, se le unió la patata.

De curioso nombre y suculento sabor es el guiso que los arquilleros denominan "lechepájaro", en el que las viandas que nos proporciona el cerdo entran en suprema conjunción con la sartén. Plato con influencias manchegas que se prepara con ajos, chorizos y tocino que se fríen juntos, a los que se le agrega una poca de harina y se acaba de freír. Luego se le agregará pimiento molido y unos tostones de pan.

No menos sabroso es el tipo de salmorejo con cominos que se hace en esta tierra y que recibe el sonoro nombre de "atascaburros", o el tradicional "ajillo bacalao" de los días de vigilia, o la perdiz escabechada.

Entre los dulces de la cocina de Arquillos son muy conocidos los "pericones", comercializados como "pericones de San Antón", hechos de la misma masa que los roscos de baño blanco, herencia culinaria ésta que nos dejaron los moriscos por muchos lugares de Jaén. Delicioso postre son también los llamados "huevos moles", que no son otra cosa que las claras de los huevos batidas y vueltas a batir con un almíbar de azúcar blanca.




Ayuntamiento de Arquillos

Información Legal | Accesibilidad